Desmenuzamiento alfanumérico de la CURP

Desmenuzamiento alfanumérico de la CURP

Sin importar nuestro sexo, religión o condición social, las personas radicadas en México debemos acercarnos a cualquiera de los módulos CURP distribuidos en el país para cumplir con esta obligación ciudadana, que no únicamente funciona para obtener documentos afines, sino para medir el impacto de los programas sociales, ya que organismos como el Inegi lo toman como referencia.

El fundamento legal dice que los nacidos en México y los extranjeros que viven aquí, deben tramitar la CURP. Estamos hablando de una clave conformada por dieciséis letras y números que de alguna u otra forma se ligan con nosotros y dos números o letras que se colocan al final y que la gente conoce como homoclave.

Del apellido paterno se toma la primera letra y la primera vocal interna. Del apellido materno únicamente se utiliza la inicial. En el nombre de pila ocurre algo curioso y es que si tenemos la suerte de contar con un nombre compuesto que inicie con «María» en el caso de las mujeres o «José» en el caso de los hombres, la CURP experimentará un cambio menor en su estructura.

Dado que miles de individuos poseen esos nombres propios, el Registro Nacional de Población tomó la decisión de suprimir los de los reglamentos de captura de información, ya que con ello se minimiza la posibilidad de que llegaran a presentarse duplicidades.

Después se pone la fecha de nacimiento en formato de seis dígitos, empezando por el año, el mes y el día. Luego el sexo al que pertenecemos. «H» para hombre y «M» para mujer.

Las siguientes dos posiciones serán ocupadas por la abreviatura del Estado en donde tuvo lugar el registro del documento probatorio que se utilizó para obtener la CURP gratis.

Los tres lugares sucesivos aglutinarán a las tres consonantes internas del apellido paterno, apellido materno y nombre de pila respectivamente. Finalmente el número verificador.

Si tenías alguna duda de como consultar el CURP esperamos que nuestra aportación te ayudara al respecto.

Regulaciones para el funcionamiento del RFC de público en general

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público fijo las bases para que el SAT comenzara con las distintas metodologías que permitieran la creación de facturas en formato digital, ya que tanto las organizaciones como los profesionales que trabajan por su cuenta, tendrán que expedírselas a sus clientes.

Lo que no sabes es que algunas de estas personas que reciban los productos o servicios que hayan adquirido, tal vez no estén inscritas en el fisco y por tanto aún no cuenten con su RFC con homoclave personal.

Eso quiere decir que la única alternativa que queda disponible es el uso del RFC para público en general. Hasta donde sabemos, no existe un período específico en el que este tipo de documentación debe ser entregada. Por ejemplo, hay quienes elaborarán estos comprobantes a diario, cada 30 días, bimestralmente etc.

No debemos dejar de tomar en consideración que estas facturas les ayudarán al final del año tanto a las compañías como a los profesionistas independientes a completar declaraciones y por tanto mantener su Registro Federal de Contribuyentes sin cambios.

¿En qué escenarios podemos toparnos con el RFC de público en general?

No se necesita ser un experto en el tema de contabilidad a saber que muchas de las notas que expiden las microempresas las imprimen en original y copia. El primer documento sólo queda el dueño del establecimiento, ya que éste debe ser entregado inmediatamente al departamento de contabilidad para que a su vez se ha anexado al balance general de la compañía.

Regulaciones para el funcionamiento del RFC de público en general

El segundo, es decir la copia, se la quedará el cliente para que en caso de existir alguna anomalía, pueda exigir la entrada en vigor de su garantía. Un elemento que no puede faltar en las facturas electrónicas es el número de folio, ya que sin este, “hacienda” no podrá realizar y calcular el RFC de manera adecuada.

Otra situación en la que se usa esta clase de código genérico es en el instante en el que una empresa es auditada.