México ha dado pasos correctos con normas fiscales, señala estudio

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México, 4 Feb.- México ha dado pasos correctos al adoptar normas fiscales que limitan el máximo de gasto corriente estructural, aunque ello no ha impedido el crecimiento del déficit y la deuda pública.

Así lo señala el estudio “Relevancia de las reglas fiscales y su implementación en México”, elaborado por el Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República, en el que se establece que estas normas ayudan a evitar la discrecionalidad y despolitizan el manejo de los recursos.

Muchos países han introducido reglas fiscales para contener el crecimiento del gasto público y promover la equidad intergeneracional, pero su efectividad depende de la fortaleza institucional y un amplio consenso social sobre los objetivos fiscales.

También se indica que en casos de baja reputación fiscal y débil institucionalidad, las reglas fiscales no sólo pueden ser ineficaces, sino que su incumplimiento deteriora aún más la propia fragilidad institucional.

En el caso de México, al cierre de 2018, los ingresos presupuestarios totales representaron 21.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), en tanto que el gasto neto fue de 23.7 por ciento del mismo indicador.

Esto significa un déficit de dos por ciento, mientras la deuda pública medida a través del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público ascendió a 44.8 por ciento del PIB (uno por ciento menos respecto del cierre de 2017).

De esta forma, aunque se cuenta con un límite para el gasto corriente estructural y otras reglas de control, las finanzas públicas se mantienen en una posición vulnerable.

Entre los retos de implementación de la regla fiscal se encuentra mejorar la metodología para el cálculo del PIB potencial, generar balances primarios superavitarios, elevar la credibilidad de la política fiscal y cumplir con la meta de Requerimientos Financieros del Sector Público.