Swing, bolero y experimental durante homenaje a Juan García Esquivel

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México, 15 Jul.- Distintos géneros musicales se escucharon en el escenario del Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, durante el concierto “Juan García Esquivel 100 años”, en homenaje al músico y compositor mexicano, a cargo de la Orquesta Nacional de Jazz de México (ONJMX), el cual agradeció su hijo, Mario Esquivel, presente en esta especial noche.   

La primera pieza que se escuchó en el escenario fue “Andalucía”, tras lo cual, el director de orquesta, Tim Mayer, encargado del proyecto, tomó el micrófono para compartir el gusto por estar esa noche en ese escenario, el cual no es la primera vez que pisaba tocando música del maestro Esquivel, ya que en 2006 también se presentó.

“Desde entonces me quedé con las ganas de hacer algo más grande y aquí en México junto con mexicanos y para mexicanos. Básicamente mi meta esta noche es regresar esta música al oído del público y rendir un homenaje musical al centenario de esta gran figura y el legado de esta música”, expresó. 

Durante todo el concierto, el director estadounidense estuvo compartiendo datos sobre Esquivel, aseguró que los músicos deberían empaparse de su legado y que no solo se trataba de un homenaje musical, sino del hecho de que estaba siendo tocado en México por alumnos y profesionales.

“Les cuento que para toda la música que estamos tocando no había partituras, ha sido una labor de transcribir y he contado con el apoyo de nuestro ilustre pianista que sacó las partituras de piano, órgano y hasta acordeón, yo hice lo demás”, señaló en referencia al pianista y director de orquesta, Roberto Verástegui.

Añadió que Esquivel también sacaba composiciones de otros y las convertía en composiciones únicas, al pensarlas como paisajes sonoros, por lo que además de big band había percusiones latinas; así como canciones de la época de nostalgia del swing, en los 60, por lo que interpretaron un par, entre ellas “Let`s dance”.

Siguió el tema clásico “Frenesí” y “La Paloma”, en la categoría nacional favorites, los cuales el público mexicano podía reconocer; a la par, recordó que en la época de los años 50 del siglo XX el pianista homenajeado dirigía su propia orquesta y grababa con todos los grandes cantantes de México.

“Y ahora vamos a bajar tantito la dinámica con un bolerito, uno de los más lindos que hay, es original de Esquivel y lo cantó Pedro Vargas, pero esta noche lo canta Persi Vignola”, con lo cual introdujo a uno de los músicos invitados para la canción “Acapulco”.

Enseguida tomó el micrófono Laura Velasco, voz de la orquesta, para el tema “Mil besos”, que cantaba María Victoria; y al terminar de nueva cuenta Persi se encargó de la voz del chachachá “Sincérate”; mientras que Iraida Noriega hizo lo propio con una canción afro de cuna cantada originalmente por Toña “La Negra”.

Para cerrar la primera parte del concierto el tema elegido fue “Granada”,  una composición de Agustín Lara, pero con arreglo de Esquivel; fue así que los músicos salieron del escenario durante 15 minutos y volvieron para presentar una composición con dos arreglos “No es cierto”, tema que sirvió de banda sonora de la película “Cabaret trágico” y en los 50 fue regrabado como “Whatchamacallit”.

Tima Mayer continuó con otro original que llevaba el título del disco “Latin-Esque”, cuyo panorama sonoro es de composiciones muy experimentales y ambientales, ya que mencionó que Esquivel era innovador en la cuestión de programación, atribuido a su labor como compositor y pianista de la emisora XEW.

Luego de explicar por qué el maestro era conocido como el rey del lounge, título que adquirió tras ser contratado por un hotel de Las Vegas y tener el show más popular al que incluso acudía Frank Sinatra, el director de la orquesta presentó la canción que describió como música de fiesta: “Yeyo”.

Dicho tema original fue expandido para la orquesta entera para este concierto, ya que Esquivel lo trabajaba en un formato más pequeño, así como el tema que le siguió, “Guanacoa”. Enseguida, Tim Mayer anunció un par de temas que Esquivel hizo para el programa “Odisea Burbujas”, entre el cual se eligió “Mafafa Musguito”, a quien dio voz la jazzista invitada Iraida Noriega.

Siguieron los temas experimentales “Jungle Drums” y “Snowfall”, cuyo arreglo fue definido como uno de los más increíbles, y para anunciar la parte final de la noche, Mayer indicó que se regresaba al principio del concierto, ya que fue con un tema de swing, que contó con el apoyo de la soprano Suzanne Long.

Por invitación del director de orquesta, al escenario subió Mario Esquivel, quien externo al publicó la amabilidad de estar presentes en el homenaje a su padre; además, recibió una pieza gráfica conmemorativa de parte del locutor “El Muñecón”.

Aunque el telón se cerró, ante la petición del público, se abrió para un tema más, con lo que concluyeron las dos horas por este recorrido musical.