Edelmiro Franco: la vida de un periodista por Centro y Sudamérica

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Por Leticia Mancilla Vidal

Bogotá, 11 Jul.- En 29 años de colaboración continua para Notimex, el periodista Edelmiro Franco acumula “una maravillosa experiencia como reportero, la columna vertebral del periodismo en el pasado, en el presente y en el futuro”, como él define, y que ha puesto en práctica en sus coberturas por Centro y Sudamérica.

“He estado en Perú, Panamá, El Salvador, Venezuela, y desde 1998 me encuentro como corresponsal permanente en Colombia”, e igual en coberturas como enviado especial de Notimex a la Cumbre Climática, la Alianza del Pacífico, el terremoto en Ecuador, la vista del Papa Francisco a Sudamérica, entre muchas más.

El trabajo previo en medios colombianos como Vanguardia, El Heraldo y El Mundo, Radio Suiza y para la mexicana Radio Educación, sumado a la cátedra universitaria en Medellín y Bogotá, le abrieron el camino para ser designado en 1989 corresponsal de Notimex, entonces Agencia Mexicana de Noticias, e iniciar una larga trayectoria.

A Perú llegó en agosto de 1989, en plena efervescencia del grupo terrorista Sendero Luminoso, cuando el sistema energético era blanco de ataques y Lima se quedaba sin servicio: “eso era terrible porque yo sentía que se me estaba muriendo la noticia. Que se me estaba muriendo la amante en mis manos, porque para mí la noticia es como una amante diaria”.

La siguiente escala fue Panamá, entre 1992 y 1993, con dos experiencias que marcaron su ejercicio periodístico: “las crónicas con los ‘batalloneros’, militares y civiles que defendían a Manuel Antonio Noriega (dictador en el periodo 1988-1989), y que quedaron cuando fue derrocado por Estados Unidos”.

En ese periodo, post invasión de Panamá, “cubrí una conferencia con el presidente Guillermo Endara y saqué una nota que se publicó mucho. Entonces, Presidencia me llama y me dice: ‘señor Edelmiro, lo que usted dice en su nota no es lo que dijo el presidente’, pongo la grabación, y se dan cuenta que sí dijo lo que dije, y eso ratifica que cuando uno va a entrevistar a grandes personalidades hay que guardar la grabación”.

Su traslado a El Salvador fue en 1993, en la etapa del post conflicto y con el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) postulando candidato presidencial: “salgo del aeropuerto a la oficina de Notimex, descargo la maleta y me voy a la universidad donde estaba el dirigente guerrillero; bueno, mi primera crónica fue contar eso. Viví esos años de una manera muy intensa”, un nuevo escenario político.

A su natal Colombia el regreso ocurrió en 1998, donde ha permanecido hasta ahora y “donde he tenido una experiencia muy grande, me tocó vivir esa época tan sangrienta, tomas, guerrillas, secuestros masivos, masacres, rescates como la ‘Operación Jaque’, el proceso que fracasó. Cuando gana Álvaro Uribe, entrevistarlo antes”.

“También, el proceso último de negociación con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), igual la firma del acuerdo de paz en Cartagena, un evento maravilloso, las palomas, lo blanco, la simbología de la paz, el referendo que le dijo no a ese acuerdo. la dejación de las armas. He vivido con mucha intensidad el proceso de la guerra, el conflicto, la sangre, el horror de la guerra, pero también la esperanza de la paz”.

Edelmiro Franco está convencido que en tres décadas el ejercicio periodístico ha cambiado mucho, “yo empecé en Notimex con el teletipo, seguí con la tandy, luego entramos al computador, luego al internet, a los celulares y ahorita estamos en un periodismo global, en un periodismo multimedia, han sido muy rápidos”.

Defiende la reportería como “el eje central del periodismo, su columna ayer, hoy y para el futuro. Por muchos cambios que haya en las formas tecnológicas, nunca podrá reemplazar al reportero de carne y hueso, porque es él quien le da vida”, y llama a rescatar la crónica, el reportaje, las entrevistas, entre todos los formatos, a “caminar la calle y estar en la calle”.

A casi tres décadas de su ingreso, reconoce en Notimex “todo el potencial para que se siga consolidando como la primera agencia multimedia de América Latina y una de las principales a nivel mundial, porque ya ha consolidado su plataforma desde el punto de vista tecnológico”

Pero hay un elemento muy importante, enfatiza el corresponsal de la agencia en Bogotá, “su plataforma humana, de corresponsales en el país, de editores en la mesa, y una red de corresponsales en el mundo. Ahí está el futuro de Notimex para los próximos 50 años”.